Cuando los niños van a las casas de los abuelos, todo les parece nuevo, hay un universo de cosas por descubrir, y de historias que escuchar. Y si además tienen la suerte de encontrarse con primos, la diversión está asegurada.
Sin embargo, los que volvemos a la que fue nuestra casa miramos alrededor con aire nostálgico. Por ello el procesado que le hemos dado a estas fotografías.
¿Qué os parece?