...dos niñas.
Hacían la ropa de sus muñecas (sin tener ni idea de patronaje)
Tenían un club de vampiros (y no existía por entonces nada parecido a la Saga Crepúsculo, aunque sí los libros del Pequeño Vampiro)
En cuanto les dejaron trastear con sus propias cámaras, no pararon (ni pararán).