Cómo nos gusta tener
fotos de toda la familia, con
nuestra pareja, con
nuestros hijos, pero qué difícil es encontrar el momento adecuado, que salgan unas
fotos naturales, que estemos todos (incluido el que suele estar normalmente
detrás de la cámara)... y
qué fácil resulta cuando alguien lo hace por ti y te
permite estar aislado de la organización y disfrutar del momento.
En esta ocasión hemos tenido el placer de
fotografiar a una familia
encantadora con dos niñas además de guapísimas, dulces y divertidas.
Desde un
primer momento de timidez, poco
a poco
a través del juego,
sin prisas,
con naturalidad y divirtiéndonos todos
mucho, logramos conseguir la
complicidad necesaria para
captar momentos únicos y
fotos inolvidables, fuera de los típicos posados.
Esta es una pequeña
muestra de la sesión, esperamos que os guste el
resultado. Ah, y teníamos un reto especial con la más pequeña de las niñas, de
la que nos dijeron que era difícil que saliera bien en las fotos, hablo en
pasado porque visto el resultado creo que estareis de acuerdo con nosotras en que estamos en una nueva etapa.